CONOCIENDO LA PALABRA VERDADERA
Si dicen si, que sea sí, si dicen no, que sea no, pues lo que se aparta de esto es malo.
MATEO 5:37
En los últimos meses en nuestro país y el mundo hay elecciones de toda índole. Los candidatos prometen solucionar todos los problemas existentes con tal de obtener votos y acabar con la corrupción que parece estar tomando un cauce desproporcionado ó desbordado donde los aspectos éticos y morales tienden a ser parte del pasado.
Los ejemplos sobreabundan tomar lo ajeno, mentir, calumniar, ofender, engañar, parece ser el molde sobre el cual se esta formando nuestra sociedad. La Corrupción esta alcanzando niveles tan altos que se nos hace increíble lo que se dice, la corrupción del discurso engendra indiferencia, desesperanza, frustración. ¿Qué hacer?
Un alto en el camino, siguiendo el consejo del profeta de antaño: ´´así dijo Jehová paraos en los caminos y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cual sea el buen camino y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Más dijeron: “No andaremos”
El profeta nos hace un llamado para hacer un alto en nuestro actuar diario y nos anima para que reflexionemos Sobre el valor de la palabra, a un mundo que debe documentar por escrito los compromisos y pactos que pronto se olvidan o deben ser reemplazados, le haría bien recordar la palabra profética.
Jesús fue enfático al afirmar el valor de la palabra. En el contexto de los juramentos que suelen hacerse para afirmar que es verdad lo que se dice, es porque no somos dignos de credibilidad, o que vivimos en una sociedad que se rige por normas ajenas a la veracidad.
El no aceptar la corrupción del discurso: ´´Si dicen si que sea sí, si dicen no que sea no, pues lo que se aparta de esto es malo.´´
Sembremos en nuestra vida el valor de la palabra de verdad y compartamos este valor con las nuevas generaciones y hallaremos descanso para nuestra alma pues “la verdad nos hará libres” como dice el texto bíblico que identifica nuestra institución y a cada uno de los que formamos parte de ella.